El Centro Cultural La Unión en conjunto con la Ilustre Municipalidad de La Unión han resuelto ejecutar el 4to Concurso de Fotografía y Relatos Patrimoniales de La Unión como una iniciativa que viene a complementar las actividades y el quehacer de los establecimientos de enseñanza básica y media en el marco del fortalecimiento de la educación pública y la identidad local.

Generar actividades que combinen lo curricular con lo extracurricular, y llevar al alumno a un trabajo en terreno son elementos que cuando se hacen recurrentes, vienen a mejorar la calidad de la educación de la comunidad, a mejorar la relación del estudiante con su entorno y, como es este caso, con su propia historia local.

El concurso está dirigido exclusivamente a los estudiantes desde quinto básico hasta estudiantes adultos (educación superior y de adultos) de establecimientos educacionales de la comuna de La Unión (urbanos y rurales).

Este sobre debe ser entregado en dependencias del Centro Cultural La Unión, ubicado en Ramírez 970, o en la Biblioteca Municipal. Asimismo, deben conservar en su poder los archivos de audio y/o video de la entrevista para ingresarlos posteriormente en el archivo del Centro Cultural La Unión. El plazo para entrega es hasta el día viernes 20 de abril.

Plazo para entrega extendido hasta el Viernes 4 de mayo.

Entrevista a Palmenia Farías. Tema: La infancia en el Paillaco rural del siglo XX

Mi papá era tan machista, entonces no sé por qué la llevaba a las rastras, y la iba sacando por la puerta y eso me quedó a mí grabado, y después mi papá cayó enfermo y murió en Valdivia y no supimos de qué ni nada, entonces ahí quedamos los 8 hermanos po, y de ahí fue mi mamá, la mandó a buscar una sobrina que ella sabía leer en Paillaco y ella la acompañó. A mi papá lo enterraron en la fosa común en Valdivia, entonces cuando llegó ella, nosotros le preguntamos, con mis hermanos más grandes, entonces ella dijo: “–tu papá no va a volver nunca más,” porque Alejandro era tan grande, era alto y rubio, así, crespo, bien bonito, de ojos azules, entonces dijo: “–no era la tumba de él,” y a mí se me grabó eso de que mi papá no estaba muerto, entonces mi papá se había ido, y tenía a toda su familia casi en Argentina, y yo pensaba que para allá se había ido él. Yo tenía 6 años, y entonces me acuerdo que había un palo afuera botado, un árbol grande, un hualle, y yo me subí ahí y corría y decía: “–Qué bueno, diosito querido, que mi papá no le va a venir nunca más a pegar a mi mamá,”  corría arriba del palo fíjate, de la alegría, porque me marcó mucho de verlo que la llevaba a la rastra, entonces yo ahí feliz, que él no iba a volver.

E. Me decía don Luis que él trabajaba de huinchero, tenían la responsabilidad de todos los que estaban abajo.

Persona 1: Claro, exactamente, porque uno, una mala maniobra y podías (ininteligible) con 12 personas. Seis, y seis en cada ascensor. Seis iban subiendo y seis bajaban.

Persona 2: Bajaba el personal y sacaba lo de abajo, y después empezaba ya el explote.

Persona 1: Pero cuando fueron seis y seis fue después de que ocurrió el fallecimiento, el accidente del Santiago (pausa) ahí ya, de primera, todos los que entraban en la jaula; 10, 12, y eso se prohibió después, pero como en todas partes, después de que ocurre algo, viene la seguridad. Hasta que después se achicó la jaula, porque era una jaula grande, se achicó la jaula, y quedó establecido seis personas. Seis personas bajando, y seis subiendo. Nada más.

Entrevista a Exequiel Oyarzún y Juan Lara. Tema: La vida en la mina San Pedro de Catamutún.